15. He encontrado mi estilo de dibujo y este ha sido el proceso

Que va, es broma. Como te dije en la entrada anterior, si estas cosas a la gente experimentada le lleva tiempo, imagina a mi. Pero lo que sí tengo es algo aceptable para empezar a dibujar las páginas del libro.

Lo cierto es que me he complicado la vida un poco más de la cuenta, el dibujo sigue siendo muy sencillo, pero no tanto como tenía en mente al principio. Una vez que lo conseguí me podría haber pasado semanas o meses ajustando, perfeccionando, practicando, valorando mil y una aspecto hasta seguramente toparme con una parálisis por análisis como un piano. En muchas tareas o momentos no te puedes lanzar a lo loco y ya está a ver que sale, pero tampoco dejar el proyecto en stand by eternamente y que acabe muriendo sin haber nacido.

Parece que no, pero cuando ves una viñeta de alguien piensas, claro esto es así y esto asá, muy fácil y natural todo, lógico. Pero la cantidad de decisiones conscientes o inconscientes que se han tomado para llegar hasta ahí son unas cuantas. Cosas que a primera vista como lector ni te paras a pensar. Vamos, como en prácticamente cualquier actividad, pero como esta es nueva para mi, te la cuento.

Una vez decidido el grueso del asunto todavía quedan cosas como:

  • Pincel. Hay que decidir el estilo de pincel que quieres usar, no es lo mismo uno de tinta caligráfico de trazo “sucio” que varía el grosor según la presión del lápiz, que uno más perfecto y uniforme.
  • Trazo. Muchas tiras cómicas no se preocupan por eso, usan siempre el mismo grosor para toda la viñeta y funciona. Otros usan trazos más anchos para delimitar los objetos más importantes de la viñeta o para enfatizar las zonas de sombra.
  • Coloreado. Yo no voy a poner color, pero sí que tengo la opción de usar grises. Y aquí vienen más dilemas: ¿rellenar únicamente con negro? ¿usar un gris de apoyo? ¿dos? ¿con textura tipo acuarela, trazos de tinta o totalmente liso.

Y bastantes cosas más, como podrás imaginar.

Demasiadas.

Por lo que he decidido ponerme manos a la obra con la primera viñeta real, y ya por selección natural (badúm tssss) unas técnicas se adaptarán a mis gustos y otras desaparecerán. En ese punto tampoco lo pensaré mucho, dejaré que fluya un poco la cosa por si sola, así doy una tregua a la mente.

Pero antes te voy a poner algunas capturas del camino que he ido tomando en forma de garabatos a lo largo de varios días. Iré comentándolas como quien te enseña las fotos de su estupendo viaje a las Seychelles. Estas cosas creo que la gente de bien no las enseña, se trabaja algunos bocetos con buena pinta para subir luego a las redes sociales y tal, pero yo te lo voy a poner tal cual.

 

Magnífica obra de arte. Asombro, envidia y estupefacción a partes iguales.

Bueno pues aquí empecé a dibujar en modo palitos y cabeza, que yo pensaba:

– Esto se parece a las viñetas sencillas de la anterior entrada y son más que suficientes.

Pero me di cuenta que no es lo mismo una viñeta en la que aparecen dos personajes con fondo blanco que si ya hay algo detrás. ¿Por qué? porque como las extremidades son líneas simples a veces cuesta distinguirlas de los trazos del fondo. Y yo voy a tener que poner fondos sí o sí, y la voy a liar.

Total que pensé:

– Voy a hacer los brazos y las piernas un poco más gorditos para que tengan volumen, venga va.

Y es lo que ves en la imagen de arriba, por la zona inferior derecha.

De ahí salté a lo siguiente, en la que buscaba combinaciones para su “ropa oficial”.

Si te das cuenta, el pelo seguían siendo líneas simples. Dije, venga va, el pelo también. Y le puse una especie de moño raro de abuela al primer dibujo de arriba. Después de eso mi miente de ingeniero dijo:

– ¿Pero esto qué es? ¿esto qué eeeees? ¿las proporciones a lo loco sin que formen medidas fractales ni nada?

Y por no discutir saqué algunas proporciones en las que los puntos claves fuesen siempre la mitad del bloque anterior. Premio Nobel.

A estas alturas veía el dibujo y pensaba, no sé como lo estoy haciendo pero este engendro cada vez se parece más a mí.

Me hice una foto e intenté sacar como pude elementos diferenciadores y empecé a hacer algunas pruebas de expresión. En un alarde de realismo hasta le puse orejas.

Aquí ya me vine arriba y empecé a dibujar escenas random con el diseño del personaje-abuela y el otro. 

Y ahí fue cuando dije, Saúl ya está bien, que ibas a hacer muñecos palo y no empiezas nunca.

Estas son algunas pruebas de como iba a usar los pinceles, grosores y sombreados. Más o menos.

¡Ah!, y una cosa guay que tiene Procreate es que todo lo que vas dibujando se va guardando en forma de vídeo por si luego lo quieres ver o compartir.

Aquí te dejo el timelapse del dibujo que te he puesto más arriba.

Por cierto, no es que tuviese decidido desde el principio que habría un personaje principal. De hecho la idea era más bien lo contrario, de distintas edades y sexo, que da más juego para distintas situaciones. Pero viendo lo que me está costando el tema dibujo ya tengo bastante con uno. Veremos si cuando lleve algunas viñetas me animo a introducir nuevos personajes.

No es necesario decirlo pero críticas y aportaciones desde luego son bienvenidas 😉

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