6. Desarrollando las ideas iniciales a boceto gráfico y texto

Desde la última entrada he ido seleccionando algunas ideas del primer borrador para desarrollarlas con el nuevo formato de cómic + texto.

De momento me gusta el formato horizontal típico de las tiras cómicas, como los libros de Garfield de antaño, justo como lo dibujé al final de la entrada cinco.

Super fan de Garfield de toda la vida.

El único cambio de momento ha sido pasar de tres viñetas a seis. Que viendo cómo estoy planteando los ejemplos del cómic es fácil que con tres se me quede corto para alguna situación. La parte de la derecha la estoy maquetando con dos columnas para que no salgan líneas tan largas y sea incómodo de leer.

He decidido también que quiero minimizar cualquier excusa que me impida progresar con el proyecto, del tipo «es que ahora no puedo, cuando llegue a casa que tengo el ordenador» o «es que no me he traído papel y lápiz, y aparte entre que me pongo a preparar el sitio de trabajo se me pasa el rato, mejor luego«.

Nada de eso. Lo mejor que se me ha ocurrido en mi caso es usar una tablet para todo. Todo lo que vaya a necesitar para terminar el proyecto tiene que poder hacerse con esta herramienta. La puedo llevar a cualquier lado y con solo encenderla la tengo lista para trabajar. Otra ventaja es que cuando vaya a dibujar puedo hacer y deshacer mil veces, cosa que me va a venir bien.

Es una solución que me sirve a mi, que acopla con mi estilo de vida actual pero puede que en tu caso encuentres alguna mejor.

Yo uso un iPad porque me gusta el ecosistema de Apple y tengo varios productos de la marca. Pero no tengo ni mucho menos las últimas novedades o las más caras, de hecho el iPad es el más barato que ofrecen actualmente, el Mac Mini es uno de hace años que no incluye ni monitor y el Apple TV es de 2010. Te comento todo este rollo porque las aplicaciones que vaya usando serán para estos dispositivos, pero vamos que para escribir y dibujar seguro que puedes hacerlo con cualquiera medianamente decente. Que no suponga una excusa si decides hacer lo mismo.

Para empezar a montar el libro estoy usando Pages, que es un procesador de texto sencillo que viene gratis en el iPad, Mac o iPhone. El equivalente a Word de Windows, aunque no sé si éste hay que comprarlo aparte. Cualquiera que te permita cierta flexibilidad y que esté sincronizado automáticamente en todos tus dispositivos puede valer. Llegar a casa, abrir el programa y empezar a trabajar, irte por ahí, abrir la tablet y seguir trabajando con todo sincronizado es un gozo para la productividad, las cosas como sean. 

Picasso y Cervantes estarían recelosos ante semejante obra maestra.

Volviendo al tema del contenido, y como tengo pensado un formato apaisado, he creado un documento con ese ratio aproximado. De esa forma me hago una idea de cómo va quedando y la cantidad de texto que puedo meter en una cara.

No son textos definitivos, y los bocetos gráficos solo son para plasmar las ideas en formato viñeta pero ya va tomando todo forma.

7. ¿Libro apaisado o vertical? ¿Una cara o dos caras?

Estoy bastante indeciso en cuanto al formato del libro. Parecía que lo tenía claro, pero no, c’est la vie.

El formato tipo Garfield que te dije me gusta, pero estoy viendo que la parte de texto también se me va a quedar corta si lo hago así.

Estos son los formatos que ofrece Createspace para publicaciones en blanco y negro:

Algún día adoptarán el sistema métrico. Algún día.

De todos estos, los que me han llamado la atención son:

  • 7 x 10″, que es un formato bastante extendido y cómodo en mano.
  • 8 x 10″, un poco más ancho que el anterior pero igual de manejable.
  • 8.25 x 6″, el formato Garfield.
  • 8.25 x 11″, mismo ancho que Garfield pero mucho más alto. Viene a ser parecido a un A4.

Antes de ver los pros y contras de cada uno fíjate en la última columna que pone Industry Standard, y que precisamente el formato Garfield (al final me van a cobrar derechos de tanto decirlo, o al contrario, me pagarán por publi) no tiene activada esa opción.

Según he entendido si es «Industry Standard» significa que puede acogerse al «Expanded Distribution» que les llaman, lo que significa que ciertas tiendas pueden vender tu libro también, fuera de Amazon. En principio parece algo bueno pero me suena haber leído que puede llevar un incremento en el coste, y por otro lado en España parece que no sirve de mucho. Así que en mi caso no me voy a guiar mucho por este punto en la elección del formato. 

Vamos con los formatos.

8.25 x 6″

Es el que tenía en mente desde un principio. Como te decía, estoy viendo que la parte de texto se me va a quedar corta. No tenía intención de enrollarme mucho pero es que tampoco me va a dar apenas juego para contar cuatro cosas.

8.25 x 11″

Tiene el mismo ancho que el anterior pero mucho más alto. Aquí cambia un poco el concepto. En lugar de usar una cara para cómic y otra para texto, sería empezar con el cómic y seguir abajo con el texto. De esta forma tengo casi página y media para el texto.

La contra es que visualmente no me convence. Una porque puede ser que la segunda cara tenga un trozo de texto que ocupe solo media columna izquierda, y eso me duele a la vista. Y la otra es porque va a quedar un libro de dimensiones considerables, y lo que esperas en este caso es que al menos llene gráficamente, no que sea solo media página y el resto texto.

7 x 10″ / 8 x 10″

Y esto es lo que me queda, uno un poco más ancho que el otro pero prácticamente el mismo.

La disposición de las viñetas cambia pero de esta forma puedo tenerlas de buen tamaño para que no me limiten. Y tengo toda una cara de tamaño aceptable para el texto.

He estado buscando en los libros que tengo y he encontrado uno de calistenia que precisamente es de 7 x 10″.

Más fuerte que el vinagre.

Luego he impreso un par de página de prueba y las he puesto dentro para hacerme una idea de cómo podría quedar.

Es bastante probable que me quede con este formato. Lo que voy a hacer es dibujar las viñetas perfectamente cuadradas, si luego elijo el de 8 x 10″ solo tengo que aumentar un poco el margen entre ellas y listo. El texto se adapta solo.

¿Qué opinas de todo esto?

8. ¡Hola!, soy un sesgo cognitivo con patas

Además de los tres bloques iniciales de incoherencias evolutivas (alimentación, ejercicio físico y estilo de vida), voy a añadir un cuarto dedicado a los sesgos cognitivos

Pienso que pueden encajar bastante bien en el concepto del libro, no todos, pero sí un buen número de ellos puesto que tienen un origen evolutivo. Conocerlos son extremadamente útiles para cualquier cosa que puedas hacer ahora o en el futuro en tu vida, en cualquier campo.

Si no conoces de que va, te lo explico de forma resumida. Un sesgo cognitivo es un «fallo» que comete el cerebro al leer la realidad. El mundo está lleno de información, es una cantidad abrumadora, imposible de descifrar en bruto y mucho menos tomar decisiones rápidas. Y hablo del mundo en general, un simple paseo por la selva por ejemplo. ¿Entonces qué hace el cerebro para poder tomar decisiones rápidas y eficientes?, usa métodos heurísticos, son una especie de atajos. Estos atajos funcionan bastante bien en un porcentaje alto de situaciones, pero como todo atajo, no se tienen en cuenta todas las variables, por lo que provocan los que llamamos sesgos cognitivos.

Uf, menudo rollo, te pongo un ejemplo.

Un sesgo muy común es el «sesgo de confirmación». Ocurre cuando nuestro cerebro filtra los datos en favor a nuestras creencias anteriores, enmascarando el resto de datos igualmente válidos.

  • ¿Te has comprado un coche nuevo? De repente verás el mismo modelo de tu coche en todos lados.
  • ¿Estás embarazada? Verás embarazadas por todos lados.

Seguramente había los mismos coches y embarazadas que antes pero jurarás que ahora hay más.

Si todo el mundo es el 0,0000001%, entonces sí.

Desde un punto de visa evolutivo tiene sentido aferrarse a creencias si han dado buenos resultados en el pasado y te mantienen con vida. El cerebro se centra en esos casos positivos y se ciega ante el resto de casos porque no puede analizar todo. Recuerda que antes tomar una mala decisión podría acabar con tu vida, ahora como mucho tus amigos se ríen de ti, pero también puede hacer que tu empresa pierda un millón de euros o que le eches la culpa a tu novia de algo que no es cierto. Es por eso que cuesta tanto cambiar de parecer sobre cualquier cosa aun con datos delante.

Ni que decir que estos sesgos están muy bien estudiados, y ya que la gente de a pie no los suele tener en cuenta y funcionan como campeones, las empresas de marketing y publicidad nos la cuelan día sí y día también.

Te dejo un par de vídeos.

 

9. Sobre el número de páginas del libro / cómic

Como te comenté en la entrada cuatro, Amazon cobra según el número de páginas. Más páginas, más caro.

Otra cosa que hay que tener cuenta es que cuanto más gordo sea el libro, más margen interno deben llevar las páginas. Lo puedes ver en el PDF que enlazan en Createspace.

Cuanto más azúcar, más engordas.

Como no me quiero complicar mucho la vida y pretendo aprovechar las páginas, tomaré ese primer límite como bueno.

Ahora bien, 150 páginas no se escriben o dibujan en un rato. Teniendo en cuenta que es mi primer libro y que me enfrento a bastantes novedades que tienen un costo de aprendizaje inicial, no quiero que esto se me haga eterno (pese a que lo estoy gozando y se me pasan las horas volando) y terminarlo en un tiempo razonable.

Si en un futuro hago una segunda parte de este libro, todo irá muchísimo más rápido. Pero de momento tengo que ponerme un objetivo de número de páginas para no tender al infinito y navegar sin rumbo. 

Hablando de páginas totales, yo creo que para este proyecto unas 100 están bien, siendo que hay trabajo de investigación, redacción y una parte artística. De esas 100 seguramente unas cuantas se vayan en índices, páginas intermedias, de presentación, literatura recomendada, etc. Pongamos que serían 60 páginas efectivas de incoherencias. Si cada incoherencia consta de 2 páginas, tenemos 30.

Me las tengo que apañar entonces para unas 30 incoherencias divididas, o no, entre los cuatros bloques. Bueno, ya tengo un objetivo.

¡A seguir avanzando!

10. Pues habrá que empezar a dibujar, ¿pero, dónde?

El objetivo inicial que marqué son unas 30 incoherencias evolutivas, he seleccionado unas 35 y tengo listo el texto preliminar de unas 25. No son textos definitivos y seguramente les de más de una vuelta, pero ya no está la página en blanco, que también es importante. Hay que hacer, siempre hay que hacer.  

En cuanto al cómic asociado a cada una de ellas, para algunas incoherencias se me han ocurrido algunos ejemplos y para otras todavía no, pero creo que ya va siendo hora que me ponga manos a la obra con todo el proceso artístico.

Como te comenté quiero hacerlo todo en el iPad así que una de las cosas que tengo que investigar es que apps voy a usar y cual va a ser el flujo de trabajo. Por supuesto está el pequeño detalle de aprender a dibujar y tal, pero escurriremos el bulto un poquito más…

He estado viendo decenas de vídeos de youtube y artículos de blogs para ver que apps usa la gente profesional del sector. En mi caso el estilo será tipo viñeta, sencilla, en blanco y negro, más parecido a un web cómic o a una historieta de periódico que una pintura barroca, así que he filtrado por ahí.

La app que usa prácticamente todo el mundo para dibujar es Procreate. Yo estuve trasteándola hace bastante tiempo, pero no pasé de hacer cuatro garabatos para ver cómo funcionaba y poco más. Más especializada en cómics está Cómic Draw. Luego está Affinity Designer, la competencia de Adobe Illustrator. La ventaja de Designer es que puedes trabajar en vectorial, que para cómics sencillos y para alguien que va a tener que retocar/mover doscientas veces un brazo o una cabeza como yo para que quede decente es buena opción ya que no pierdes calidad.

Esto que resumo aquí en una entrada han sido unos cuantos días de probar una y otra e ir descartando. Al final estas son mis conclusiones:

  • Procreate. Va como la seda. Rendimiento espectacular incluso en iPads antiguos. Interfaz muy limpia y sencilla, cosa que viene bien en pantallas de 9,7″ como la mía. Se basa mucho en gestos. La única pega que le encuentro para cómics es que no incluye procesador de textos, con lo cual si quiero escribir tendrá que ser de puño y letra o pasar la imagen a otro programa para meterle el texto.
  • Cómic Draw. Se nota que está especializada en cómics. Tiene de todo, para hacer viñetas, marcos, bocadillos y obviamente puedes escribir texto con distintas tipografías.
  • Affinity Designer. Es una bestia en cuanto a opciones y posibilidades. Ya te digo que es como un illustrator solo que encima tienes la posibilidad de trabajar también en bitmap pudiendo poner pinceles, texturas, etc.

Lo cierto es que solo por no tener que escribir yo los textos y tener miedo a que quedasen horrendos e ilegibles empecé a usar Affinity. Cómic Draw, a pesar de que es una app muy bien hecha y con todo lo que pudiese necesitar, dejé de usarla, no sé muy bien porqué. Pero al final donde me quedé en es Procreate, está menos enfocado a cómics la simplicidad y el rendimiento me ganó. 

Te recomiendo que si vas a usar Procreate te descartes el libro gratuito que tiene a modo de manual, está muy bien.

Primera toma de contacto en no tengo ni idea de lo que estoy haciendo.

No sé si conoces «La paradoja de la elección» de Barry Schwartz. Tener muchas opciones es bueno a priori, pero puede hacer que quedes siempre menos satisfecho con la elección que hayas tomado. Igual por eso también haya elegido Procreate, cuantas menos opciones, menos tiempo perderé buscando qué opción será la mejor. Si tengo que escribir yo las letras a mano no me tiraré 2 horas buscando tipografías mientras pienso que quizás alguna otra le vaya mejor. Toca escribir, pues se escribe. Al fin y al cabo el objetivo del cómic es de ilustrar un ejemplo, no mostrar mis dotes artísticas ni mucho menos. Eso sí, todo una reto para alguien que tiende a ser perfeccionista.

Te dejo con una exposición muy interesante que hizo Schwartz en el TED hace tiempo. Tiene subtítulos en castellano por si no dominas el inglés.

11. Termina algo, aunque no sea perfecto

Voy a intentar traducirlo. Si hay alguien en la sala que sepa más de inglés que yo, cosa bastante probable, que me indique alguna corrección 😉

Terminado, no perfecto.

Quiero que repitas este mantra. Terminado, no perfecto.

Terminar algo es mucho más importante que tener algo perfecto, pero sin terminar.

Una de las mejores maneras de aprender cómo hacer algo es, realmente, salir y hacerlo.

¿Quieres dibujar cómics? Dibuja un cómic. Si quieres hacer un libro de ilustraciones, ve y dibuja un libro de ilustraciones. Si quieres ser un artista conceptual para futuras películas, empieza a diseñar personajes y entornos para una película animada que te inventes.

El punto clave es que tú lo hiciste, y la parte más importante es que la terminaste. Tu proyecto terminado seguramente va a ser mediocre, pero eso no es lo importante, lo importante es que tienes la habilidad de coger una idea desde el inicio hasta terminarla.

Si estás preocupado por la perfección, preocupado por ser bueno, vas a odiar todo lo que hagas perfectamente dentro de un año. No te va a gustar porque vas a ser mejor.

Entonces, ¿por qué estresarse por la perfección ahora si sabes que de forma natural vas a ser mejor en el futuro?

El mundo quiere y necesita gente que termine cosas, así que, recuerda: Parte de convertirse en un artista increíble es tener la habilidad de terminar algo.

Este es un vídeo que me encontré en uno de los canales sobre dibujo recién descubiertos. Canal que te recomiendo encarecidamente.

Y aunque estoy bastante de acuerdo con el mensaje de Jake Parker, sí que me gustaría hacer algún apunte.

Si no hago una cutre-imagen reviento

Creo que hay una diferencia entre si el proyecto es relativo a tu profesión o se trata de una «simple» afición. Si se trata del primer caso, no tengo nada que objetar al vídeo, tienes algo más que un aprendizaje, tienes un producto que puedes enseñar. Pero si solamente estás experimentando con inquietudes, no me parece tan importante el hecho de terminarlas.

Sin ir más lejos yo soy una de esas personas que se interesa por varias cosas, muchas veces dispares. Que empieza cosas, y no las termina. Pero no tengo el más mínimo remordimiento por no haberlas terminado, porque durante ese tiempo he hecho lo que he querido, el tiempo que he querido (hablando dentro de la afición obviamente), ni más, ni menos. Mucha gente critica eso porque solo se centra en el objetivo y no ve más allá, no aprecia que durante el tiempo que has estado con ese proyecto has aprendido muchas cosas. Cosas que incluso puedas usar para otros proyectos que parecen no relacionados. Además el tiempo que has estado inmerso seguramente has estado en «flow» como diría Csikszentmihalyi.

Pero eso solo puedes hacerlo con una afición. En el momento que entran plazos, exigencias, mínimos en calidad o costes, ya no se llama afición, se llama trabajo. Y no me malinterpretes, no lo digo de forma negativa, puedes disfrutar de tu trabajo perfectamente, pero nunca va a ser lo mismo, especialmente en terrenos artísticos, que si no tienes todas esas ataduras.

Dicho esto, en este proyecto de Conversando con tus genes, el aprendizaje que voy a obtener en varios campos durante el recorrido, lo termine o no, ya va a compensar con creces el tiempo invertido. Pero una de las cosas que quiero aprender es a auto publicar, y si no lo termino, difícilmente lo voy a poder cumplir 😀 Así que de momento es motivación suficiente. Esa y que, como te dije en alguna de las primeras entradas, me hace especial ilusión ver terminado el proyecto en papel y tenerlo en la mano.

Por supuesto cada persona es un mundo y quizás a ti te sirva o valores otras cosas. Yo de momento voy a seguir con esto.

Y recuerda que en muchos casos no es necesaria la perfección, pero de la primera versión horrenda que puedas hacer a la no-perfecta sigue habiendo un trozo.

Aparte del libro de Csikmsf…. buf, el de arriba, te recomiendo este otro Reinicia de Heinemeier Hansson. Muy bueno en empezar a hacer cosas.

¡Empieza a crear cosas y no solo las consumas!