16. ¡Primera viñeta hecha! Y explicación del sesgo de regalo

Creía que no iba a llegar nunca el día, pero por fin he terminado una viñeta completa. Terminada, y por lo tanto empezada, que es lo que más has costado.

Por cierto, ¿cómo se dice aun conjunto de 6 viñetas? porque viñeta es solo una cajita creo yo, y cómic para una sola hoja me parece mucho. ¿Historieta?

Desde la última entrada te conté que ya tenía el estilo listo y que era mejor empezar a dibujar ya algo real y tal. Bueno pues esa era la teoría, luego todavía estuve algún tiempo indeciso esperando a que me saliese mejor todo antes de empezar de verdad. Hasta que dije, ya está bien, que entras otra vez en bucle.

Di un vistazo a los bocetos que tenía y elegí uno de los del grupo de sesgos. ¿Por qué ese y no otro? Pues porque solo aparecía el personaje en pocas viñetas y además de forma bastante estática.

Imaginarás que cuando empiezas lo que más cuesta es dibujar figuras humanas, gestos, poses, acciones, etc. sin que el personaje pida clemencia como la rana príncipe de Bart.

Este fue el boceto-idea que hice ya hace un tiempo:

Y aquí la criatura en sus distintas fases:

Aun no hace una hora que la he terminado y ya estoy viendo varias cosas mejorables y me está costando no ponerme a retocar, pero sé que si me pongo voy a estar más tiempo trasteando que lo que me ha costado hacerla. Y hay mucho todavía pendiente.

Por lo demás estoy bastante contento siendo que la idea inicial era hacer dibujos de personas-palo. A medida que vaya haciendo más supongo que iré modificando el flujo de trabajo y el dibujo final. El texto sí que puede que lo retoque más adelante.

Sin prisa pero sin pausa.

Por cierto, te explico un poco el sesgo en cuestión, aunque en la página correspondiente lo desarrollaré bien con más ejemplos y tal.

En el mundo salvaje no tenemos forma de medir las cosas, los animales no tienen reglas ni metros, nos teníamos que fiar de nuestra percepción, y la mayoría de veces lo hacíamos por comparación.

Imagina que eres un espécimen ancestral del Homo Sapiens, anterior incluso que el Austrolopithecus, de Ardipithecus hacia atrás. Vamos que principalmente te desplazas por las ramas como los chimpancés actuales. Estás tan tranquilo posado en una rama comiendo una fruta, y, ¡oh!, te encuentras un gusanito en el interior, estupendo, proteína pa’l cuerpo. Oyes un fuerte estruendo detrás tuyo y un animal con unos colmillos como tu brazo viene hacia ti a toda velocidad. Tiras la fruta y escapas como puedes de rama en rama. Llega un momento en el que tienes que lanzarte por los aires para agarrarte a una rama y poder escapar. Tienes dos opciones. Hay una rama rodeada de otras que parecen más delgadas que ella. Y otra rama que parece más delgada que las que tiene a su alrededor. Tienes media milésima para decidir a cual de las dos agarrarte. Una te salva la vida, y la otra se troncha y te despeñas.

Probablemente saltes a aquella rama que, por comparación, parece más robusta que todas las que tiene alrededor, y no al contrario. Y probablemente sea la opción acertada. El cerebro usa un atajo porque no hay tiempo para ir midiendo. Tu te salvas y tus genes también.

Este atajo lo tenemos tan metido en nuestros genes que apenas nos damos cuenta de ello a no ser que nos pongan a prueba. Y como cualquier sesgo o atajo, se puede usar a nuestro favor o lo pueden usar otros en nuestra contra. Información es poder.

Seguro que has visto la siguiente ilusión óptica. ¿Que rama naranja es más gruesa?¿A cuál te lanzarías?

Las dos son iguales.

Como te decía, puedes usar este sesgo de los genes a tu favor. Por ejemplo el conocido caso de usar un plato de comida más pequeño para que parezca que la cantidad de comida sea mayor de lo que en realidad es.

En el ejemplo que he dibujado, tus genes creen que el hueco para aparcar que hay entre coches pequeños es más grande que el otro rodeado de camiones gigantes. Pero en realidad no es así.

¡Espero que te haya gustado tanto la viñeta como la explicación!

A seguir trabajando.

18. Rompiendo los límites de las viñetas

Para no complicarme mucho la vida empecé con una estructura de 6 viñetas. Un número cómodo, siempre los mismos huecos, la misma estructura. De esta forma podía centrarme más en el contenido.

Pero a medida que he ido haciendo páginas he empezado a romper esa organización fija.

Por ejemplo, en una historieta partí la viñeta por la mitad, en otra usar tres columnas y en otra al contrario, lo que hice fue unir dos y crear un espacio más panorámico.

Algo con lo que también he experimentado ha sido en conectar dos viñetas mediante alguna acción, incluso que lo que ocurra dentro de alguna afecte al dibujo de los bordes.

Por supuesto son cosas cero novedosas y que todo el mundo hace, pero me gusta ver que ya voy teniendo algo más de soltura.