5. Ideas preliminares para el contenido del libro y estructura general

Ole, ya tengo el listado preliminar con algunas ideas. Como te dije en la anterior entrada, he recopilado las que ya tenía en el post original en formato captura de pantalla y he añadido otras, sin filtrar.

Más vale que sobren a que falten

Al final sí que las he agrupado en tres grandes categorías, incoherencias en: alimentación, ejercicio físico y estilo de vida.

Lo que no he decidido todavía es si en el libro las voy a separar para tener bloques o las voy a organizar de alguna otra forma. Pero lo que sí voy teniendo claro es el formato general.

Como te conté en una de las primera entradas, mi idea es que sea algo ameno de leer, muy ameno, sin entrar en tecnicismos o excesivo detalle pero que sea de utilidad. Tener una parte visual para ello ayuda bastante, al igual que lo fue el plasmar las ideas originales con la imagen de una conversación de whatsapp. También quería que se pudiese ojear de vez en cuando para recordar cosas, es decir que no sea necesario un orden de lectura.

Después de valorar distintas opciones he pensado en desarrollar cada punto en una sola página, o lo que es lo mismo, en dos caras. Una de ellas recrear la conversación con los genes pero en formato cómic. La otra la usaré para desarrollar algo más la idea en formato texto.

Hola, soy una imagen totalmente innecesaria pero mi creador quería practicar.

Y eso es todo de momento, voy a seguir informándome del tema Amazon para ver las dimensiones y formatos que tienen y a seguir desarrollando la parte de contenido.

6. Desarrollando las ideas iniciales a boceto gráfico y texto

Desde la última entrada he ido seleccionando algunas ideas del primer borrador para desarrollarlas con el nuevo formato de cómic + texto.

De momento me gusta el formato horizontal típico de las tiras cómicas, como los libros de Garfield de antaño, justo como lo dibujé al final de la entrada cinco.

Super fan de Garfield de toda la vida.

El único cambio de momento ha sido pasar de tres viñetas a seis. Que viendo cómo estoy planteando los ejemplos del cómic es fácil que con tres se me quede corto para alguna situación. La parte de la derecha la estoy maquetando con dos columnas para que no salgan líneas tan largas y sea incómodo de leer.

He decidido también que quiero minimizar cualquier excusa que me impida progresar con el proyecto, del tipo “es que ahora no puedo, cuando llegue a casa que tengo el ordenador” o “es que no me he traído papel y lápiz, y aparte entre que me pongo a preparar el sitio de trabajo se me pasa el rato, mejor luego“.

Nada de eso. Lo mejor que se me ha ocurrido en mi caso es usar una tablet para todo. Todo lo que vaya a necesitar para terminar el proyecto tiene que poder hacerse con esta herramienta. La puedo llevar a cualquier lado y con solo encenderla la tengo lista para trabajar. Otra ventaja es que cuando vaya a dibujar puedo hacer y deshacer mil veces, cosa que me va a venir bien.

Es una solución que me sirve a mi, que acopla con mi estilo de vida actual pero puede que en tu caso encuentres alguna mejor.

Yo uso un iPad porque me gusta el ecosistema de Apple y tengo varios productos de la marca. Pero no tengo ni mucho menos las últimas novedades o las más caras, de hecho el iPad es el más barato que ofrecen actualmente, el Mac Mini es uno de hace años que no incluye ni monitor y el Apple TV es de 2010. Te comento todo este rollo porque las aplicaciones que vaya usando serán para estos dispositivos, pero vamos que para escribir y dibujar seguro que puedes hacerlo con cualquiera medianamente decente. Que no suponga una excusa si decides hacer lo mismo.

Para empezar a montar el libro estoy usando Pages, que es un procesador de texto sencillo que viene gratis en el iPad, Mac o iPhone. El equivalente a Word de Windows, aunque no sé si éste hay que comprarlo aparte. Cualquiera que te permita cierta flexibilidad y que esté sincronizado automáticamente en todos tus dispositivos puede valer. Llegar a casa, abrir el programa y empezar a trabajar, irte por ahí, abrir la tablet y seguir trabajando con todo sincronizado es un gozo para la productividad, las cosas como sean. 

Picasso y Cervantes estarían recelosos ante semejante obra maestra.

Volviendo al tema del contenido, y como tengo pensado un formato apaisado, he creado un documento con ese ratio aproximado. De esa forma me hago una idea de cómo va quedando y la cantidad de texto que puedo meter en una cara.

No son textos definitivos, y los bocetos gráficos solo son para plasmar las ideas en formato viñeta pero ya va tomando todo forma.

10. Pues habrá que empezar a dibujar, ¿pero, dónde?

El objetivo inicial que marqué son unas 30 incoherencias evolutivas, he seleccionado unas 35 y tengo listo el texto preliminar de unas 25. No son textos definitivos y seguramente les de más de una vuelta, pero ya no está la página en blanco, que también es importante. Hay que hacer, siempre hay que hacer.  

En cuanto al cómic asociado a cada una de ellas, para algunas incoherencias se me han ocurrido algunos ejemplos y para otras todavía no, pero creo que ya va siendo hora que me ponga manos a la obra con todo el proceso artístico.

Como te comenté quiero hacerlo todo en el iPad así que una de las cosas que tengo que investigar es que apps voy a usar y cual va a ser el flujo de trabajo. Por supuesto está el pequeño detalle de aprender a dibujar y tal, pero escurriremos el bulto un poquito más…

He estado viendo decenas de vídeos de youtube y artículos de blogs para ver que apps usa la gente profesional del sector. En mi caso el estilo será tipo viñeta, sencilla, en blanco y negro, más parecido a un web cómic o a una historieta de periódico que una pintura barroca, así que he filtrado por ahí.

La app que usa prácticamente todo el mundo para dibujar es Procreate. Yo estuve trasteándola hace bastante tiempo, pero no pasé de hacer cuatro garabatos para ver cómo funcionaba y poco más. Más especializada en cómics está Cómic Draw. Luego está Affinity Designer, la competencia de Adobe Illustrator. La ventaja de Designer es que puedes trabajar en vectorial, que para cómics sencillos y para alguien que va a tener que retocar/mover doscientas veces un brazo o una cabeza como yo para que quede decente es buena opción ya que no pierdes calidad.

Esto que resumo aquí en una entrada han sido unos cuantos días de probar una y otra e ir descartando. Al final estas son mis conclusiones:

  • Procreate. Va como la seda. Rendimiento espectacular incluso en iPads antiguos. Interfaz muy limpia y sencilla, cosa que viene bien en pantallas de 9,7″ como la mía. Se basa mucho en gestos. La única pega que le encuentro para cómics es que no incluye procesador de textos, con lo cual si quiero escribir tendrá que ser de puño y letra o pasar la imagen a otro programa para meterle el texto.
  • Cómic Draw. Se nota que está especializada en cómics. Tiene de todo, para hacer viñetas, marcos, bocadillos y obviamente puedes escribir texto con distintas tipografías.
  • Affinity Designer. Es una bestia en cuanto a opciones y posibilidades. Ya te digo que es como un illustrator solo que encima tienes la posibilidad de trabajar también en bitmap pudiendo poner pinceles, texturas, etc.

Lo cierto es que solo por no tener que escribir yo los textos y tener miedo a que quedasen horrendos e ilegibles empecé a usar Affinity. Cómic Draw, a pesar de que es una app muy bien hecha y con todo lo que pudiese necesitar, dejé de usarla, no sé muy bien porqué. Pero al final donde me quedé en es Procreate, está menos enfocado a cómics la simplicidad y el rendimiento me ganó. 

Te recomiendo que si vas a usar Procreate te descartes el libro gratuito que tiene a modo de manual, está muy bien.

Primera toma de contacto en no tengo ni idea de lo que estoy haciendo.

No sé si conoces “La paradoja de la elección” de Barry Schwartz. Tener muchas opciones es bueno a priori, pero puede hacer que quedes siempre menos satisfecho con la elección que hayas tomado. Igual por eso también haya elegido Procreate, cuantas menos opciones, menos tiempo perderé buscando qué opción será la mejor. Si tengo que escribir yo las letras a mano no me tiraré 2 horas buscando tipografías mientras pienso que quizás alguna otra le vaya mejor. Toca escribir, pues se escribe. Al fin y al cabo el objetivo del cómic es de ilustrar un ejemplo, no mostrar mis dotes artísticas ni mucho menos. Eso sí, todo una reto para alguien que tiende a ser perfeccionista.

Te dejo con una exposición muy interesante que hizo Schwartz en el TED hace tiempo. Tiene subtítulos en castellano por si no dominas el inglés.

12. ¿Cómo aprender a dibujar cómics?

Según veo hay dos opciones:

  1. Empieza con una buena base mediante formación académica. Aprende anatomía, técnicas de dibujo, composición, fotografía, perspectiva, volumen, iluminación, gestos, materiales. Dedica años practicando varias disciplinas.
  2. Utiliza la ley de Pareto. Busca ese 20% de habilidades mínimas que te permitan abarcar el 80% de situaciones que puedas necesitar en el diseño de un cómic. Dedica días o semanas practicando esas habilidades.

Obviamente la segunda opción es mejor.

Pues no. Es la primera. De lejos.

Pero en mi caso hay que tener en cuenta un par de factores:

  • La calidad del dibujo no es el fin.
  • De ninguna manera puedo esperar 6 o 7 años para empezar.

Así que me tendré que conformar con la segunda opción. De lo que no me voy a librar es de aprender a dibujar algún personaje, gestos faciales básicos, posturas y un mínimo de entorno.

Echo un vistazo a lo que pueda rescatar por ahí y te cuento.

13. Eligiendo el estilo para las viñetas

Tener un estilo propio y original es néctar divino para cualquier dibujante. No importa si es un estilo muy trabajado o algo muy sencillo, la cuestión es que tenga personalidad y te diferencie del resto.

Incluso gente bien formada se enfrenta a este reto. De hecho hay cientos de vídeos en youtube titulados:

  • ¿Cómo encontrar tu estilo?
  • 10 consejos para encontrar tu estilo
  • 5 métodos para empezar a trabajar en tu propio estilo

Al final, como en casi todo, no hay fórmulas mágicas. Hay recetas, eso sí, pero no son mágicas.

Coge cuatro o cinco cosas de tus artistas favoritos, mézclalas y dale un tiempo de maceración. Tiempo que dedicarás a practicar, no a ver la tele. Sin darte cuenta tu estilo irá madurando y el caldo que habrás preparado sabrá a caldo, no a una mezcla de ingredientes con agua. Como decía Bruce Lee: Absorbe lo que es útil, descarta lo que no, añade lo que es único en ti. 

Con casi total seguridad la forma en la que dibujas tu personaje o la manera en la que estructuras una viñeta será diferente hoy que cuando lleves 500. Fíjate en alguno de estos personajes famosos como han evolucionado con el tiempo:

Ahora que me doy cuenta, te estoy hablando como si esto fuese una master class y yo un experto ilustrador con 40 años a sus espaldas 😀 Recuerda que te estoy contando el recorrido que estoy haciendo, tal y como veo las cosas hoy, no que tenga que ser así.

Volviendo al principio, como tengo que escoger la segunda opción, parto de un estado en el que no tengo apenas base. Lo que implica deficiencias en casi todos los aspectos.

La buena noticia para mí es que no se trata de una película de animación. Ni si quiera de un cómic al uso. Algo parecido a las tiras cómicas sencillas que pueda encontrar en periódicos o web será más que suficiente. Y eso me da un respiro porque ahí todo vale, todo.

¿Cuál es el mínimo de calidad entonces? No hay mínimo.

Varias de las tiras cómicas más famosas son poco más que muñecos de palo con un buen diálogo. Muy bueno en algunos casos. Por ejemplo Cyanide & Happiness, XKCD o Cuttlas.

El equivalente en los videojuegos sería la jugabilidad. Puedes tener unos gráficos increíbles pero si luego falla la jugabilidad, ya lo puedes tirar a la basura. Sin embargo al contrario funciona perfectamente. Y en el cine el equivalente sería el guión, películas que se gastan una millonada en efectos especiales y luego no tienen ni pies ni cabeza.

Por cierto dudo mucho que los autores de estás tres tiras cómicas hayan decidido usar ese estilo tan simple porque no sepan hacer más. Con bastante probabilidad ha sido por pura elección.

Complicando un poco más el dibujo tenemos a Dilbert, Calvin & Hobbes, Garfield o Sarah Andersen :

 

Creo que me debería mover dentro de alguna zona intermedia. Más ya sería abusar para el tiempo que tengo y desde donde parto.

De momento voy a empezar a dibujar palitos con cabezas a ver qué pasa.

PD: Te recomiendo el libro Roba como un artista de Austin Kleon.

14. Cuatro páginas para aprender cosas gratis y rascándose el bolsillo

Con tanto contenido disponible en internet, quien no aprende es porque no quiere. Lo de no tengo tiempo y tal también tiene solución, que no cunda el pánico, porque para aprender a organizarse mejor también hay contenido. Aunque realmente tiempo siempre hay, lo que escasean son las prioridades claras. 

Bueno que me voy.

Dado dado que voy a aprender varias cosas y no necesito profundizar una barbaridad, me he dicho:

– ¿Saúl, cómo puedes tener una visión global de los conceptos de forma rápida y eficiente?

Y yo mismo me he contestado.

– Pues buscando a alguien que haya sintetizado las cosas más importantes con cierta estructura, vamos, lo que quieres hacer tú con este libro.

Todo eso yo solo en una cafetería mientras me servían un pincho de tortilla que estaba bastante rico.

No me odies, tengo que practicar.

Así que me puse a buscar cursos en Google a ver que me encontraba. Algo que sinceramente nunca había hecho, así que no sabía ni por dónde empezar. Y estas son las cuatro páginas a las que llegué:

  1. Youtube. Obvio, la mayor fuente de contenidos del mundo en formato visual gratuito, que básicamente es lo que andaba buscando. Me puse a ver vídeos y a suscribirme a canales que me gustaron. Puedes encontrar de todo, malo y bueno, pero hoy en día hay gente que se toma sus canales muy en serio, a nivel profesional. Más abajo te pongo algunos.
  2. Skillshare. La había visitado alguna vez pero como nunca había necesitado de un curso pues tal como la abría, la cerraba. Pero lo cierto es que tienen muchísimos cursos, y estos sí que están bien estructurados, con capítulos y toda la pesca. Lo bueno de skilshare respecto a los dos siguientes es que puedes registrarte y durante un tiempo tienes acceso a todos los cursos de forma gratuita. Así que me puse a ver sobre Procreate, diseño de personajes, storytelling.. como si no hubiese un mañana. En modo esponja, bien saturado de conceptos de los que luego solo aplicas el 5%. Pero 5% es mejor que nada y algo queda siempre en el fondo de la memoria. Muchos de los profesores que daban los cursos acabé suscribiéndome a sus canales de youtube.
  3. Udemy. Parecen cursos de muy buena calidad. No quiere decir que en skillshare no la tenga, pero ya me entiendes, cosas de sesgos, que si te toca pagar parece que el curso es más valioso. Porque aquí sí que hay que pagar por curso individual, no hay tarifa plana como en skillshare. No obstante tampoco son muy caros, y a mi pagar por cosas que me aporten utilidad no me duele, que me timen sí. No llegué a hacer ninguno porque con las dos páginas anteriores tenía como para no dormir en 7 años.
  4. Domestika. Tampoco hice ninguno pero la ventaja es que son en castellano, porque en skillshare y udemy la mayoría son en inglés. Bueno y la mayoría de canales de youtube también. De momento hay que pasar por el aro del idioma si quieres variedad y cantidad de contenido. Siempre puedes buscar un curso de aprender inglés en skillshare para entender skillshare. Es como las cajas estas que te pone “Martillo rompe-cristales. Por favor, rompa el cristal para acceder al martillo“. En fin.

Ah, y no me dan nada por citar estas webs, son realmente las que he visitado. Podría poner el número de referencia en el enlace de skillshare para que me diesen meses gratis pero ya tengo suficiente con lo que tengo.

Te pongo a continuación algunos vídeos de algunos de los canales que por algún motivo me gustaron o les saqué provecho. Verás que son de estilos distintos, tanto en su forma de explicar (alguno que otro está zumbado) como en su obra, pero de todos se aprende algo. Si te interesa échales un vistazo a sus canales, sus vídeos más vistos o listas de reproducción.

Antes de despedirme por hoy, sé que estarás pensando, ¿tanto vídeo y tanta formación esponja para acabar haciendo el churro ese del pincho de tortilla? Bueno oye, poco a poco. Que los conceptos hay que asimilarlos y practicarlos un poco.