10. Pues habrá que empezar a dibujar, ¿pero, dónde?

El objetivo inicial que marqué son unas 30 incoherencias evolutivas, he seleccionado unas 35 y tengo listo el texto preliminar de unas 25. No son textos definitivos y seguramente les de más de una vuelta, pero ya no está la página en blanco, que también es importante. Hay que hacer, siempre hay que hacer.  

En cuanto al cómic asociado a cada una de ellas, para algunas incoherencias se me han ocurrido algunos ejemplos y para otras todavía no, pero creo que ya va siendo hora que me ponga manos a la obra con todo el proceso artístico.

Como te comenté quiero hacerlo todo en el iPad así que una de las cosas que tengo que investigar es que apps voy a usar y cual va a ser el flujo de trabajo. Por supuesto está el pequeño detalle de aprender a dibujar y tal, pero escurriremos el bulto un poquito más…

He estado viendo decenas de vídeos de youtube y artículos de blogs para ver que apps usa la gente profesional del sector. En mi caso el estilo será tipo viñeta, sencilla, en blanco y negro, más parecido a un web cómic o a una historieta de periódico que una pintura barroca, así que he filtrado por ahí.

La app que usa prácticamente todo el mundo para dibujar es Procreate. Yo estuve trasteándola hace bastante tiempo, pero no pasé de hacer cuatro garabatos para ver cómo funcionaba y poco más. Más especializada en cómics está Cómic Draw. Luego está Affinity Designer, la competencia de Adobe Illustrator. La ventaja de Designer es que puedes trabajar en vectorial, que para cómics sencillos y para alguien que va a tener que retocar/mover doscientas veces un brazo o una cabeza como yo para que quede decente es buena opción ya que no pierdes calidad.

Esto que resumo aquí en una entrada han sido unos cuantos días de probar una y otra e ir descartando. Al final estas son mis conclusiones:

  • Procreate. Va como la seda. Rendimiento espectacular incluso en iPads antiguos. Interfaz muy limpia y sencilla, cosa que viene bien en pantallas de 9,7″ como la mía. Se basa mucho en gestos. La única pega que le encuentro para cómics es que no incluye procesador de textos, con lo cual si quiero escribir tendrá que ser de puño y letra o pasar la imagen a otro programa para meterle el texto.
  • Cómic Draw. Se nota que está especializada en cómics. Tiene de todo, para hacer viñetas, marcos, bocadillos y obviamente puedes escribir texto con distintas tipografías.
  • Affinity Designer. Es una bestia en cuanto a opciones y posibilidades. Ya te digo que es como un illustrator solo que encima tienes la posibilidad de trabajar también en bitmap pudiendo poner pinceles, texturas, etc.

Lo cierto es que solo por no tener que escribir yo los textos y tener miedo a que quedasen horrendos e ilegibles empecé a usar Affinity. Cómic Draw, a pesar de que es una app muy bien hecha y con todo lo que pudiese necesitar, dejé de usarla, no sé muy bien porqué. Pero al final donde me quedé en es Procreate, está menos enfocado a cómics la simplicidad y el rendimiento me ganó. 

Te recomiendo que si vas a usar Procreate te descartes el libro gratuito que tiene a modo de manual, está muy bien.

Primera toma de contacto en no tengo ni idea de lo que estoy haciendo.

No sé si conoces “La paradoja de la elección” de Barry Schwartz. Tener muchas opciones es bueno a priori, pero puede hacer que quedes siempre menos satisfecho con la elección que hayas tomado. Igual por eso también haya elegido Procreate, cuantas menos opciones, menos tiempo perderé buscando qué opción será la mejor. Si tengo que escribir yo las letras a mano no me tiraré 2 horas buscando tipografías mientras pienso que quizás alguna otra le vaya mejor. Toca escribir, pues se escribe. Al fin y al cabo el objetivo del cómic es de ilustrar un ejemplo, no mostrar mis dotes artísticas ni mucho menos. Eso sí, todo una reto para alguien que tiende a ser perfeccionista.

Te dejo con una exposición muy interesante que hizo Schwartz en el TED hace tiempo. Tiene subtítulos en castellano por si no dominas el inglés.

15. He encontrado mi estilo de dibujo y este ha sido el proceso

Que va, es broma. Como te dije en la entrada anterior, si estas cosas a la gente experimentada le lleva tiempo, imagina a mi. Pero lo que sí tengo es algo aceptable para empezar a dibujar las páginas del libro.

Lo cierto es que me he complicado la vida un poco más de la cuenta, el dibujo sigue siendo muy sencillo, pero no tanto como tenía en mente al principio. Una vez que lo conseguí me podría haber pasado semanas o meses ajustando, perfeccionando, practicando, valorando mil y una aspecto hasta seguramente toparme con una parálisis por análisis como un piano. En muchas tareas o momentos no te puedes lanzar a lo loco y ya está a ver que sale, pero tampoco dejar el proyecto en stand by eternamente y que acabe muriendo sin haber nacido.

Parece que no, pero cuando ves una viñeta de alguien piensas, claro esto es así y esto asá, muy fácil y natural todo, lógico. Pero la cantidad de decisiones conscientes o inconscientes que se han tomado para llegar hasta ahí son unas cuantas. Cosas que a primera vista como lector ni te paras a pensar. Vamos, como en prácticamente cualquier actividad, pero como esta es nueva para mi, te la cuento.

Una vez decidido el grueso del asunto todavía quedan cosas como:

  • Pincel. Hay que decidir el estilo de pincel que quieres usar, no es lo mismo uno de tinta caligráfico de trazo “sucio” que varía el grosor según la presión del lápiz, que uno más perfecto y uniforme.
  • Trazo. Muchas tiras cómicas no se preocupan por eso, usan siempre el mismo grosor para toda la viñeta y funciona. Otros usan trazos más anchos para delimitar los objetos más importantes de la viñeta o para enfatizar las zonas de sombra.
  • Coloreado. Yo no voy a poner color, pero sí que tengo la opción de usar grises. Y aquí vienen más dilemas: ¿rellenar únicamente con negro? ¿usar un gris de apoyo? ¿dos? ¿con textura tipo acuarela, trazos de tinta o totalmente liso.

Y bastantes cosas más, como podrás imaginar.

Demasiadas.

Por lo que he decidido ponerme manos a la obra con la primera viñeta real, y ya por selección natural (badúm tssss) unas técnicas se adaptarán a mis gustos y otras desaparecerán. En ese punto tampoco lo pensaré mucho, dejaré que fluya un poco la cosa por si sola, así doy una tregua a la mente.

Pero antes te voy a poner algunas capturas del camino que he ido tomando en forma de garabatos a lo largo de varios días. Iré comentándolas como quien te enseña las fotos de su estupendo viaje a las Seychelles. Estas cosas creo que la gente de bien no las enseña, se trabaja algunos bocetos con buena pinta para subir luego a las redes sociales y tal, pero yo te lo voy a poner tal cual.

 

Magnífica obra de arte. Asombro, envidia y estupefacción a partes iguales.

Bueno pues aquí empecé a dibujar en modo palitos y cabeza, que yo pensaba:

– Esto se parece a las viñetas sencillas de la anterior entrada y son más que suficientes.

Pero me di cuenta que no es lo mismo una viñeta en la que aparecen dos personajes con fondo blanco que si ya hay algo detrás. ¿Por qué? porque como las extremidades son líneas simples a veces cuesta distinguirlas de los trazos del fondo. Y yo voy a tener que poner fondos sí o sí, y la voy a liar.

Total que pensé:

– Voy a hacer los brazos y las piernas un poco más gorditos para que tengan volumen, venga va.

Y es lo que ves en la imagen de arriba, por la zona inferior derecha.

De ahí salté a lo siguiente, en la que buscaba combinaciones para su “ropa oficial”.

Si te das cuenta, el pelo seguían siendo líneas simples. Dije, venga va, el pelo también. Y le puse una especie de moño raro de abuela al primer dibujo de arriba. Después de eso mi miente de ingeniero dijo:

– ¿Pero esto qué es? ¿esto qué eeeees? ¿las proporciones a lo loco sin que formen medidas fractales ni nada?

Y por no discutir saqué algunas proporciones en las que los puntos claves fuesen siempre la mitad del bloque anterior. Premio Nobel.

A estas alturas veía el dibujo y pensaba, no sé como lo estoy haciendo pero este engendro cada vez se parece más a mí.

Me hice una foto e intenté sacar como pude elementos diferenciadores y empecé a hacer algunas pruebas de expresión. En un alarde de realismo hasta le puse orejas.

Aquí ya me vine arriba y empecé a dibujar escenas random con el diseño del personaje-abuela y el otro. 

Y ahí fue cuando dije, Saúl ya está bien, que ibas a hacer muñecos palo y no empiezas nunca.

Estas son algunas pruebas de como iba a usar los pinceles, grosores y sombreados. Más o menos.

¡Ah!, y una cosa guay que tiene Procreate es que todo lo que vas dibujando se va guardando en forma de vídeo por si luego lo quieres ver o compartir.

Aquí te dejo el timelapse del dibujo que te he puesto más arriba.

Por cierto, no es que tuviese decidido desde el principio que habría un personaje principal. De hecho la idea era más bien lo contrario, de distintas edades y sexo, que da más juego para distintas situaciones. Pero viendo lo que me está costando el tema dibujo ya tengo bastante con uno. Veremos si cuando lleve algunas viñetas me animo a introducir nuevos personajes.

No es necesario decirlo pero críticas y aportaciones desde luego son bienvenidas 😉

16. ¡Primera viñeta hecha! Y explicación del sesgo de regalo

Creía que no iba a llegar nunca el día, pero por fin he terminado una viñeta completa. Terminada, y por lo tanto empezada, que es lo que más has costado.

Por cierto, ¿cómo se dice aun conjunto de 6 viñetas? porque viñeta es solo una cajita creo yo, y cómic para una sola hoja me parece mucho. ¿Historieta?

Desde la última entrada te conté que ya tenía el estilo listo y que era mejor empezar a dibujar ya algo real y tal. Bueno pues esa era la teoría, luego todavía estuve algún tiempo indeciso esperando a que me saliese mejor todo antes de empezar de verdad. Hasta que dije, ya está bien, que entras otra vez en bucle.

Di un vistazo a los bocetos que tenía y elegí uno de los del grupo de sesgos. ¿Por qué ese y no otro? Pues porque solo aparecía el personaje en pocas viñetas y además de forma bastante estática.

Imaginarás que cuando empiezas lo que más cuesta es dibujar figuras humanas, gestos, poses, acciones, etc. sin que el personaje pida clemencia como la rana príncipe de Bart.

Este fue el boceto-idea que hice ya hace un tiempo:

Y aquí la criatura en sus distintas fases:

Aun no hace una hora que la he terminado y ya estoy viendo varias cosas mejorables y me está costando no ponerme a retocar, pero sé que si me pongo voy a estar más tiempo trasteando que lo que me ha costado hacerla. Y hay mucho todavía pendiente.

Por lo demás estoy bastante contento siendo que la idea inicial era hacer dibujos de personas-palo. A medida que vaya haciendo más supongo que iré modificando el flujo de trabajo y el dibujo final. El texto sí que puede que lo retoque más adelante.

Sin prisa pero sin pausa.

Por cierto, te explico un poco el sesgo en cuestión, aunque en la página correspondiente lo desarrollaré bien con más ejemplos y tal.

En el mundo salvaje no tenemos forma de medir las cosas, los animales no tienen reglas ni metros, nos teníamos que fiar de nuestra percepción, y la mayoría de veces lo hacíamos por comparación.

Imagina que eres un espécimen ancestral del Homo Sapiens, anterior incluso que el Austrolopithecus, de Ardipithecus hacia atrás. Vamos que principalmente te desplazas por las ramas como los chimpancés actuales. Estás tan tranquilo posado en una rama comiendo una fruta, y, ¡oh!, te encuentras un gusanito en el interior, estupendo, proteína pa’l cuerpo. Oyes un fuerte estruendo detrás tuyo y un animal con unos colmillos como tu brazo viene hacia ti a toda velocidad. Tiras la fruta y escapas como puedes de rama en rama. Llega un momento en el que tienes que lanzarte por los aires para agarrarte a una rama y poder escapar. Tienes dos opciones. Hay una rama rodeada de otras que parecen más delgadas que ella. Y otra rama que parece más delgada que las que tiene a su alrededor. Tienes media milésima para decidir a cual de las dos agarrarte. Una te salva la vida, y la otra se troncha y te despeñas.

Probablemente saltes a aquella rama que, por comparación, parece más robusta que todas las que tiene alrededor, y no al contrario. Y probablemente sea la opción acertada. El cerebro usa un atajo porque no hay tiempo para ir midiendo. Tu te salvas y tus genes también.

Este atajo lo tenemos tan metido en nuestros genes que apenas nos damos cuenta de ello a no ser que nos pongan a prueba. Y como cualquier sesgo o atajo, se puede usar a nuestro favor o lo pueden usar otros en nuestra contra. Información es poder.

Seguro que has visto la siguiente ilusión óptica. ¿Que rama naranja es más gruesa?¿A cuál te lanzarías?

Las dos son iguales.

Como te decía, puedes usar este sesgo de los genes a tu favor. Por ejemplo el conocido caso de usar un plato de comida más pequeño para que parezca que la cantidad de comida sea mayor de lo que en realidad es.

En el ejemplo que he dibujado, tus genes creen que el hueco para aparcar que hay entre coches pequeños es más grande que el otro rodeado de camiones gigantes. Pero en realidad no es así.

¡Espero que te haya gustado tanto la viñeta como la explicación!

A seguir trabajando.

17. Como ver el lienzo completo en un monitor o TV con Procreate

Una de las cosas que he descubierto, después de llevar unas cuantas páginas hechas, es que puedes ver el lienzo completo en el monitor del ordenador o en la TV en tiempo real mientras dibujas en el iPad. Algo muy útil, especialmente si tu iPad o tablet es de pantalla pequeña.

Que yo sepa hay tres métodos:

Cable lighning a HDMI

Necesitarás comprar el cable, yo no lo tengo así que no he podido comprobar esta opción. Imagino que será tan sencillo como conectarlo a una TV o un monitor que disponga de esta entrada.

Airplay con Apple TV

Si tienes un Apple TV puedes usarlo para vía Airplay transmitir el lienzo allá donde lo tengas conectado. Tengo uno de los primeros, creo que del 2012 y me funciona perfectamente. Primero hice pruebas con la TV, que es donde lo tenía conectado. Después se me ocurrió conectarlo al monitor del ordenador y todavía mejor.

Cable lighning a USB

Este método lo descubrí al final y es con el que estoy trabajando actualmente por varias razones: No necesito cables extra, uso el mismo con el que lo cargo, por lo tanto mientras carga la batería. Hay menos retardo que con Airplay, aunque para estas cosas tampoco es algo que importe mucho.

No sabría decirte si con Windows o Linux podrías hacerlo, yo te cuento la versión para Mac. Solo tienes que abrir Quicktime, que viene por defecto en MacOS y abrir la opción “Nueva grabación de vídeo”, después seleccionar del desplegable la entrada de vídeo del iPad. Con eso verás la pantalla completa un duplicado de la pantalla del iPad.

Para ver el lienzo completo solo tienes que activar la opción “Lienzo de proyecto” en Procreate, que se encuentra en el menú “Opciones”.

Los nuevos iPad Pro tienen conexión USB-C, que imagino que será más sencillo conectar un monitor externo.