0. El objetivo de este blog

Antes que nada, ¡Bienvenido/a!

Te cuento. No estudié bellas artes. Tampoco soy escritor, ni dietista-nutricionista, ni biólogo, ni paleontólogo. No me matriculé en ningún master relacionado con la psicología o la fisiología. Y no he pasado por ninguna carrera de marketing o experimentado con la edición editorial. Y no pretendo hacerme pasar por nada de eso. Me metí en ingeniería informática.

A pesar de ello me he empeñado en escribir un libro ilustrado. Sencillo de leer. Que te sea útil para el día a día. Y que hable sobre algunas de estas áreas tan interesantes filtradas por el prisma de la evolución humana.

Yo en una guardería, ¡nunca hay que dejar de aprender! Y de hacer el tonto si se puede también.

No parto de cero en todas las áreas, desde 2012 escribo en otro blog donde he tenido oportunidad de estudiar y practicar muchas…

– ¡¡Intruso!!

Discúlpame un segundo, voy a cerrar la ventana.

Vale, ya estoy de vuelta. Como te decía, estudiar y practicar muchas de estas áreas. Pero donde sí que no tengo nada de experiencia es en todo lo relacionado a publicar un libro. Como ya he dicho, no pretendo equipararme al profesional de cada campo, será más una tarea de unificación a vista de pájaro.

Así que ese será el objetivo de este blog. Contar todo lo que me vaya ocurriendo alrededor de la creación de este libro, desde los inicios hasta que consiga publicarlo. Lo bueno y lo malo. Desde como saco el tiempo para hacerlo, las herramientas que use, las que no, y como vaya progresando en la escritura/dibujo.

¿Por qué?, porque siempre que veo un libro ya escrito me pregunto, ¿cuál habrá sido el proceso de este autor?¿Qué caminos ha tomado y cuales ha desechado desde que nació la idea hasta que lo tengo yo en la mano? Igual soy un poco rarito pero me gusta ver conocer tanto o más el proceso de creación que ha supuesto algo que el producto final en si. Ya sea de un producto tecnológico como de una representación artística. Pocas veces he tenido ocasión de leer un «como se hizo» de un libro, casi siempre son de películas, y las veces que algún autor ha contado algo del proceso a través de alguna entrevista, ha sido muy breve, y además me he quedado con la sensación de que solo se ha contado las partes buenas.

Al final somos humanos, no máquinas. El hecho de mostrar que has tenido que rectificar o desechar decenas de partes de tu producto antes de salir a la luz puede dar la sensación de que no eres un ser perfecto, hijo de la luz, que lo hace todo bien a la primera. Y eso preocupa a la mayoría, «¡Qué van a pensar mis lectores!». Yo incluido. Pero he decidido que en esta ocasión será así, a modo de terapia de choque. Podría no perder el tiempo escribiendo este blog y dedicarlo a escribir el libro en sí, y una vez terminado presentarlo de alguna forma sin más, pero me parece que dejar por escrito todo el proceso puede ayudar a muchas personas que se encuentren en situaciones similares.

Y por otra parte no deja de ser bonito ver el proceso de creación de algo que va tomando forma con el tiempo. Incluso para mi mismo. Poder releer todo lo que pasé hasta conseguir tenerlo en mis manos físicamente (espero :D)

A mi foco le gusta conocer sobre los periodos de hambruna en el paleolítico del Homo Sapiens.

La idea es escribir entradas cortas. Así como anotaciones puntuales o actualizaciones del proyecto. Ordenadas de más antiguas a más recientes, para que se pueda ver el proceso desde un inicio. Es decir, como un cuaderno de bitácora, no como un compendio de artículos sin orden, que es lo que son ahora prácticamente los blogs.

Por supuesto toda interacción será bienvenida, es otra de las razones por las que quiero mostrar el proceso. Si crees que hay una forma mejor de hacer lo que te esté contando en esa entrada (cosa bastante probable siendo novato en la mayoría de áreas), te doy las gracias por adelantado si me la apuntas en los comentarios. Y por supuesto si te puedo ayudar en algo, aquí estoy.

¡A la marcha!

(Esta es una nota del futuro: Lo de escribir un blog sobre el proceso no se me ocurrió el primer día, ya tenía bastante con el libro, se me ocurrió un dos o tres semanas más tarde viendo la cantidad de cosas que estaba aprendiendo. Así que escribiré las primeras entradas tirando de memoria, y muy seguidas en el tiempo, hasta que me sincronice con el presente a tiempo real.)

8. ¡Hola!, soy un sesgo cognitivo con patas

Además de los tres bloques iniciales de incoherencias evolutivas (alimentación, ejercicio físico y estilo de vida), voy a añadir un cuarto dedicado a los sesgos cognitivos

Pienso que pueden encajar bastante bien en el concepto del libro, no todos, pero sí un buen número de ellos puesto que tienen un origen evolutivo. Conocerlos son extremadamente útiles para cualquier cosa que puedas hacer ahora o en el futuro en tu vida, en cualquier campo.

Si no conoces de que va, te lo explico de forma resumida. Un sesgo cognitivo es un «fallo» que comete el cerebro al leer la realidad. El mundo está lleno de información, es una cantidad abrumadora, imposible de descifrar en bruto y mucho menos tomar decisiones rápidas. Y hablo del mundo en general, un simple paseo por la selva por ejemplo. ¿Entonces qué hace el cerebro para poder tomar decisiones rápidas y eficientes?, usa métodos heurísticos, son una especie de atajos. Estos atajos funcionan bastante bien en un porcentaje alto de situaciones, pero como todo atajo, no se tienen en cuenta todas las variables, por lo que provocan los que llamamos sesgos cognitivos.

Uf, menudo rollo, te pongo un ejemplo.

Un sesgo muy común es el «sesgo de confirmación». Ocurre cuando nuestro cerebro filtra los datos en favor a nuestras creencias anteriores, enmascarando el resto de datos igualmente válidos.

  • ¿Te has comprado un coche nuevo? De repente verás el mismo modelo de tu coche en todos lados.
  • ¿Estás embarazada? Verás embarazadas por todos lados.

Seguramente había los mismos coches y embarazadas que antes pero jurarás que ahora hay más.

Si todo el mundo es el 0,0000001%, entonces sí.

Desde un punto de visa evolutivo tiene sentido aferrarse a creencias si han dado buenos resultados en el pasado y te mantienen con vida. El cerebro se centra en esos casos positivos y se ciega ante el resto de casos porque no puede analizar todo. Recuerda que antes tomar una mala decisión podría acabar con tu vida, ahora como mucho tus amigos se ríen de ti, pero también puede hacer que tu empresa pierda un millón de euros o que le eches la culpa a tu novia de algo que no es cierto. Es por eso que cuesta tanto cambiar de parecer sobre cualquier cosa aun con datos delante.

Ni que decir que estos sesgos están muy bien estudiados, y ya que la gente de a pie no los suele tener en cuenta y funcionan como campeones, las empresas de marketing y publicidad nos la cuelan día sí y día también.

Te dejo un par de vídeos.